La clave es la constancia y la sistematicidad. Si te organizas para estudiar al menos 2 horas al día, entre 3 y 4 veces por semana, puedes completar el curso en 2 o 3 semanas.
Nuestro consejo: trata de establecer un horario fijo. No necesitas hacerlo todos los días, pero sí mantener un ritmo. Verás que el avance será fluido y sin agobios.